3 Claves para Desarrollar una Mentalidad Ganadora

Existen todo tipo de atletas; desde la persona que solo busca ejercitarse hasta aquella que está dispuesta a sacrificar lo que sea necesario por lograr su objetivo.

¿Qué tipo de practicante, deportista o atleta eres tú?

Esto se puede responder con la respuesta de estas otras dos preguntas: ¿qué mentalidad de trabajo tienes? ¿Qué estás dispuesto a hacer para lograrlo?
La calidad correcta de atleta es el de aquella persona que está dispuesto a sacrificar todo por ser un segundo más rápido, un kilo más fuerte, saltar un centímetro más alto, aquel que está dispuesto a sacrificar todo por ser el mejor.

Existen dos tipos de atletas, el atleta nato, que por genética tienen un mejor metabolismo, más musculatura o mayor estatura y el “hard worker” o aquel que está dispuesto a trabajar el doble. 
Pero, ¿qué pasa con aquellos que no sólo son dotados genéticamente con un potencial extraordinario, sino también con la mentalidad y fortaleza de aquel que quiere trabajar y hacer lo que sea necesario? De este raro material es de lo que están hechas las leyendas de los deportes como Michel Phelps, Usain Bolt, Muhammed Ali, Rich Froning, Kelly Slater, Rhonda Rousey, etc., mujeres y hombres dispuestos a sacrificar su tiempo, familia, relaciones, su cuerpo y su mente con tal de ser considerados los mejores.

El tipo de atleta que puede lograrlo o quedarse en el camino.

Esto me lleva a los pseudo atletas, estos individuos que se dicen estar listos para dar ese salto de realizar una actividad deportiva de forma casual a un entrenamiento más serio, ese individuo que se acerca con su coach un día y le dice ¡Quiero competir!, ¡quiero ser mejor!

Esa frase a los entrenadores nos llena de esperanza y ánimos de seguir haciendo lo que hacemos, pero la emoción se pasa cuando después de las primeras semanas ese “prospecto” comienza a fallar; un día llega tarde, otro día su mente no se encuentra en el lugar correcto y después empiezar a faltar y a “resentir” el sacrificio que se necesita para llegar a ese siguiente nivel.

Es en este punto cuando el entrenador debe tomar una decisión: seguir adelante intentando ayudar a este atleta o dejarlo de lado. ¿Por qué tomar esta decisión? Muy sencillo: el tiempo es muy valioso. Es aquí donde la paciencia y la dedicación de cada entrenador entran en juego, el ayudar al “atleta” a decidir si está dispuesto a caminar ese trayecto lleno de sacrificios, trabajo y dolor en pos de la búsqueda de aquello que anhela que es ser llamado “el o la mejor”, o darse la vuelta y regresar por donde vino.

Primera clave para ser un atleta: para tí no existe la zona de confort.

¿Qué es la zona de confort? Es ese lugar donde un gran número de deportistas, entrenadores y gente común se encuentra. Es la zona cómoda en la que ni retrocedes ni avanzas, simplemente eres, pero esto como atleta, entrenador o ser humano en general es un grave error.

“Hoy haré lo que nadie hace, para mañana lograr lo que nadie puede”
– Jerry Rice

Al momento de entrenar sólo debes entender una cosa: si no presionas a tu cuerpo al punto de quiebra, jamás podrás lograrlo en competencia donde no sólo debes llegar a ese punto, sino ir aun más allá, a ese lugar donde 1 segundo puede sentirse infinito, donde el dolor y la fatiga son tan grandes que el cuerpo se entume y la mente se queda en blanco y sólo continúas por qué es lo que le enseñaste hacer a tu cuerpo durante esas largas horas de entrenamiento.

Segunda clave: mientras tú descansas, alguien allá afuera está entrenando para ganarte.

El juego mental y sus eternas preguntas son factores con los cuales un atleta debe lidiar constantemente. ¿Cómo estará él o ella entrenando? ¿Estará haciendo algo que yo no?

Si alguien está comiendo de una forma o agregó algún tipo de trabajo específico, casi siempre será fruto de su prueba y error; así es en todos los deportes, un gran ciclo de prueba y error. Es cierto que todos los humanos venimos con los mismos órganos, músculos, huesos, terminaciones nerviosas, etc., pero no todos tenemos la misma capacidad o desarrollo, la genética importa, la alimentación importa, la cultura importa, la geografía importa, todos los detalles de tu existir importan. El deporte no puede ser un ambiente controlado de laboratorio donde todas las variables pueden ser vigiladas y monitoreadas, en el deporte que sea que existen variables que pueden afectarte de muchas maneras. Lo que separa a los mejores del resto es cómo manejan estas variables, incluyendo la presión del juego mental.
En su libro “Correr o Morir”, Killian Jornet (ultra maratonista) explica que en una carrera alcanza a su competencia y a pesar de lo agotado que iba le dice “esta carrera no esta tan difícil como me la imaginaba” haciendo que su competencia creyera que la aún estaba mucho más fresco de lo que en realidad estaba. Puedes tomar esta lección desde ambos puntos de vista el primero es que no permitas que tu competencia

Tercera clave: busca apoyo, ayuda y soporte.

“Ningún hombre es una isla” – John Donne

Debes de desechar a esas personas que no te aporten nada, aquellas que saben que te encuentras a media preparación y te dicen que eso no es vida, aquellos que no entienden y te reclaman por lo que haces, todas esas personas que juzgan y critican lo que haces, y te reclaman porque lo haces. Rodéate de individuos que te motiven, que te mantengan en el camino en el cual tú mismo te has puesto, personas que tengan tus mismos objetivos, convierte a tus rivales en una motivación y no en una preocupación, acércate a personas con experiencia y conocimiento en lo que haces y aprovecha lo que aprendes y desecha lo que te sobra, limita tu desgaste mental solamente a lo necesario.
Es por esto que cuando te propongas hacer cualquier cosa, es muy importante saber qué es lo que quieres lograr y entender por qué lo quieres, y la próxima vez que veas a esa persona que entrena por lograr algo o tú mismo te encuentres en un día difícil, no olvides por qué empezaste ese camino.

Artículo por
Pamela Casco, Pole Dancer

Comparte este artículo con tus amigos

Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on linkedin

Artículos que podrían gustarte

«Crossfit cambió mi vida»

Nunca fui una persona atlética, pero en crossfit encontré algo que liberaba mi mente, me dejaba con energías y una gran sonrisa. Me inspiró a buscar mi felicidad, a salir adelante y ser una inspiración para mi hijo.

Les invito a conocer más de cerca mi historia.

More

Suscríbete a nuestro Newsletter

Suscríbete al newsletter de Green Monkey  y no te pierdas novedades, tips y ofertas exclusivas.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *